Lo que aprendemos con el tiempo

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Lo que aprendemos con el tiempo

Mar 2022
- Lifeful, Staff

Lo que Borges nos enseñó sobre desenvolverse en la vida, tomar perspectiva, caer, y resurgir

 

Lo que aprendemos con el tiempo

Foto de Estban Amaro

 

Los padres siempre dicen: ‘eso lo entenderás cuando seas mayor’ a muchas de las preguntas hechas con ojos de niño, de esos que ven las cosas por primera vez y que, debido a su corto entendimiento, son imposibles de explicar. Cosas tipo que el dinero no crece de los árboles, que si quieres la última consola, o el último Iphone del mercado, primero tienes que haber pagado la hipoteca, los recibos, y algo para comida; porque los muertos de hambre no hacen fotos con una resolución infinita a una gota de rocío para subirla a Instagram.

Más allá de temas puramente materialistas, hay otro tipo de cosas que la única manera de entenderlas es a través del paso del tiempo. Y cuando hablamos de tiempo nos referimos a equivocarse y a caerse, y superarse. Que no es algo negativo, pues no hay nada que mejor se le de al ser humano que la capacidad de superar las dificultades.

 

 

Lo que Borges nos enseñó con su poema ‘Aprendiendo’

 

Buscando la manera de cómo explicar esto, nos hemos topado con ‘Aprendiendo’, un poema de Borges que hace un repaso exquisito por aquellas cosas de la vida que, como reza al final, desafortunadamente, solo aprendemos con el tiempo. Que lo disfruten:

 

“Después de un tiempo,

uno aprende la sutil diferencia

entre sostener una mano y encadenar un alma,

y uno aprende que el amor no significa acostarse

y una compañía no significa seguridad,

y uno empieza a aprender…

 

Que los besos no son contratos

y los regalos no son promesas,

y uno empieza a aceptar sus derrotas

con la cabeza alta y los ojos abiertos,

y uno aprende a construir

todos sus caminos en el hoy,

porque el terreno de mañana

es demasiado inseguro para planes…

y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

 

Y después de un tiempo

uno aprende que si es demasiado,

hasta el calor del sol quema.

Así que uno planta su propio jardín

y decora su propia alma,

en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

 

Y uno aprende

que realmente puede aguantar,

que uno realmente es fuerte,

que uno realmente vale,

y uno aprende y aprende…

y con cada día uno aprende.

 

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro

significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

 

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos,

sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

 

Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad,

irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

 

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados,

y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.

 

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira

pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.

 

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace,

pero perdonar es sólo de almas grandes.

 

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente,

muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

 

Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos,

algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.

 

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.

 

Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano,

tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.

 

Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy,

porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes.

 

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen

ocasionará que al final no sean como esperabas.

 

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro,

sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

 

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado,

añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.

 

Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas,

decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo,

ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.

 

Pero desafortunadamente,

solo con el tiempo…”