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Cómo cuidar la piel a partir de los 50

Jun 2021
- Paula Martíns, Editora

El elixir de juventud no existe pero estos son los ingredientes que debes incorporar en tu rutina diaria de belleza para tener una piel tan sana como radiante y firme.

 

Todo lo que necesitas saber sobre alimentación, cosmética y tratamientos.

Los años pasan para todos. Según avanza el tiempo, el envejecimiento de la piel se hace más visible y  factores externos como la alimentación o la radiación solar deterioran su salud y apariencia. El tiempo avanza y.aparecen arrugas, la piel pierde luminosidad, se seca con mayor frecuencia, se afina y tiende a la flacidez. También se engrosa la densidad cutánea y aparecen manchas. Y lo peor: puede que nunca hayas adaptado tu rutina de cuidado facial a tu edad y necesidades. Pero ahora es el momento de hacerlo y, aunque no se puede hacer magia y restaurar el cutis al completo, sí que puedes mejorarla decuando tus tratamientos a sus necesidades dermatológicas.

 

 

Si cada generación reclama una rutina facial diferente, la de pasados los 50 es una de las más completas. A los 20 años buscamos que el acné desaparezca e intentamos combatir el sebo con limpiezas e hidrataciones profundas, a partir de los 35 llenamos nuestros estantes del baño de sérums y tratamientos con ácido hialurónico o retinol para combatir la aparición de arrugas y los primeros signos del envejecimiento y, pasados los 50, la bajada hormonal nos reclama un cuidado mucho más completo que dé solución a todo lo anterior y, como añadido, a las nuevas necesidades de la falta de sintetización de colágeno. A medida que crecemos, el cuerpo deja de producirlo y el que ya existía va desapareciendo. También bajan los estrógenos y se engrosa la epidermis por la ralentización de la renovación muscular.

Evitar los signos del envejecimiento pasada la cincuentena es prácticamente imposible, pero disminuir su visibilidad tan solo depende de ti. Mantener una buena piel siempre requiere buenos hábitos. Por eso, existen imprescindibles que no pueden faltar en tu baño para aplicar cada día. Los pasos serán los de siempre, solo cambiarán los ingredientes en los que te tienes que fijar a partir de ahora para comprar tus tratamientos.

Ingredientes y tratamientos para reducir el envejecimiento de la piel 

El primer objetivo, como habitúa a ser, es la alimentación. Busca alimentos que te ayuden a sintetizar colágeno y elastina con vitamina C y retinol. Las proteínas animales son la principal fuente de colágeno por lo que puedes alternar entre carnes rojas y otras blancas como el pollo. Pero el pescado, las frutas y las verduras, los frutos secos, el ajo o la cebolla y el huevo son también fuente de colágeno y te ayudarán a tener una piel saludable.

El colágeno es la proteína encargada de trabajar la firmeza de tu piel

Esta proteína es la encargada de trabajar la firmeza y el volumen de tu piel. Por este motivo, además de la alimentación, en tu rutina puedes incluir cosméticos como los protectores solares, (esos que siempre deberían haber estado en tu neceser y que probablemente solamente hayas utilizado en verano). También los activos nutritivos como la vitamina E, la manteca de karité -una de las tendencias más acertadas de la última temporada-, los omegas y los alfahidroácidos te ayudarán a renovar la piel.

¿No sabes qué son los alfahidroácidos? ¡Te lo explicamos! Los omegas son ácidos grasos que contienen vitaminas y minerales que ayudan al correcto funcionamiento y desarrollo de tu piel. Puedes encontrarlos en diferentes tratamientos o en suplementos alimenticios y son una fuente enorme de beneficios para tu salud ya que ayudan a reparar las membranas celulares hidratándolas, actúan de antiinflamatorio ante los enrojecimientos e hinchazones y revitalizan la piel seca gracias a su natural característica humectante.

Eso sí: los alfahidroxiácidos, en cambio, tienen un efecto exfoliante. Son ácidos orgánicos que se obtienen de plantas, frutas y otros alimentos. Eliminan las células muertas y le dan un aspecto más suave, liso y uniforme favoreciendo la absorción de otros componentes de las cremas en la piel y reduciendo arrugas y manchas.

Además, hay otro factor a tener en cuenta: el DMAE (dimetilaminoetanol). El DMAE es una sustancia cosmética que trabaja como activo tensor para reducir la flacidez de la piel. Es uno de los reafirmantes cutáneos por excelencia. Pero…¿dónde están y por qué no los conocías? Puede que hayan pasado desapercibidos en tu rutina, pero a partir de ahora antes de comprar tus productos fíjate, porque puedes encontrarlos en cremas, geles y hasta sérums.

Y aún hay más. Complementar tu rutina diaria con tratamientos periódicos para cuidar tu piel es también otro de los consejos a seguir más efectivos (y eficaces). Por eso, ponerse en manos de expertos es siempre es la mejor y más recomendable opción. Puedes recurrir a tratamientos puntuales como el protocolo de Indiba que calienta sin dolor ni invasión los tejidos para estimular la síntesis de colágeno ya que, a su vez, hidrata e ilumina la piel.

También puedes apostar por masajes faciales y pedir que te ayuden en la elección de un factor de crecimiento epidérmico adecuado (EGF), realizar un peeling químico que trabaje las manchas y la iluminación o someterte a una sesión en la que el profesional emplee un roller para inducir más colágeno. Los hay de todos los tipos, pero escoger uno con micro agujas para la cara que inyectan colágeno y rellenen las arrugas te ayudarán a conseguir una piel menos dañada y más radiante. Sí, lo sabemos: suena difícil, pero te aseguramos que una vez que cojas el hábito no querrás volver atrás. Imagina retrasar el envejecimiento y lograr que tus manchitas desaparezcan. No solo te verás mejor por fuera, sino que te sentirás (mucho) mejor por dentro.

 

 

 

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