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El por qué de prevenir antes de curar

Ene 2022

A corto plazo, la fisioterapia preventiva relaja y descontractura los músculos, devuelve movilidad articular, flexibiliza y reduce el estrés físico y mental. Te dejamos unos tips para poder empezar hoy.

 

Foto de Juan Miguel

Junto al deporte y a una buena dieta, la fisioterapia es vital para nuestro ritmo de vida.

Sin miedo a equivocarnos, podríamos decir tranquilamente que ir al fisioterapeuta no está en el to do list de la mayoría de los mortales como una visita de chequeo rutinario. Cuando decidimos ir, en líneas generales, es porque ya no tenemos más remedio: hemos tenido una intervención, la silla de la oficina arruinó nuestra zona lumbar, o porque hemos sufrido una lesión. Spoiler: estamos equivocados.

Cristina Rellan es co-funder de wewill, y experta en fisioterapia y en pilates, y defiende la idea de que la fisioterapia es una forma de cuidarse como la nutrición o el deporte. ‘Ayuda a mantenerte activo, sin dolor muscular, activa la circulación y relaja a nivel físico y mental’, asegura. Además, advierte que ‘con el ritmo de vida que llevamos, más vale prevenir que curar. Y la fisioterapia, junto al deporte y una buena dieta, son los mejores aliados para prevenir enfermedades y lesiones, además de vivir sin dolores musculares o articulares’.

La fisioterapia como medida preventiva

La mayoría de los pacientes que acuden a fisioterapia como prevención, tienen como objetivo un correcto funcionamiento del cuerpo y, sobre todo, evitar futuras lesiones cuando hacen bastante ejercicio. 

Nos pasa a todos: el estrés y las prisas hacen que convivamos con pequeños dolores que consideramos normales. Es probable que a corto plazo no supongan un problema, pero es un error dejarlos caer en el olvido y darle la oportunidad de que se convierta en algo más grave.

Ahora, te preguntarás: ¿con qué frecuencia se recomienda acudir si no existe problema aparente? Como escenario ideal, Cristina propone acudir una o dos veces al mes, según la actividad y ritmo de vida de cada persona: ‘es una forma de equilibrar el cuerpo, mimarlo y darle la energía que necesita para afrontar el día a día. Es la mejor forma de prevenir futuras lesiones tanto si eres deportista como si no’, asegura.

La función del profesional reside en prevenir, corregir informar y asesorar. Cuando no existe lesión aparente, hay veces que el trabajo irá enfocado a la corrección de la postura, otras en relajar la musculatura y oxigenarla, y otras en la relajación tanto física como mental. 

Cristina garantiza que, a corto plazo, ‘la fisioterapia preventiva relaja y descontractura los músculos, devuelve movilidad articular, flexibiliza y reduce el estrés físico y mental’. 

Cuestión de educación

Y si bien es cierto que ir al fisioterapeuta de manera regular no es accesible para todos, lesionarse no es barato ni divertido. Y aunque el hecho de que esperemos a que duela para ir al fisioterapeuta es un problema educacional, estamos aprendiendo poco a poco a cuidarnos. 

Cristina afirma que ‘la forma de trabajar y de vivir ha cambiado mucho en los últimos años y con ello la forma de cuidarnos y de valorar nuestra forma física y mental. Aún así, existe mucha pereza al acudir al fisioterapeuta por la pérdida de tiempo, por no encontrar a la persona adecuada o no sentirse cómodo’. Por otro lado, la mayoría de los que prueban, repiten. Cristina asegura que ‘la sensación después de una sesión es muy buena y placentera, es bienestar y salud’.

Tips para poner en práctica ahora

Le preguntamos a Cristina sobre pequeños gestos que, hechos a diario, puedan contribuir a prevenir antes que curar. Esto es lo que nos dijo: 

  • Empezar y terminar el día con una rutina de estiramientos básicos de 10 a 15 minutos
  • Si trabajas sentado, debes levantarte y moverte, al menos, una vez cada hora y mover los hombros, cuello y cabeza
  • Adecuar el espacio para mantener la postura correcta mientras trabajas (silla, pantalla, mesa,...)
  • Hacer deporte, combinando estiramientos, trabajo aeróbico y fuerza muscular