Leed, malditos

Foto de David Clarke

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Leed, malditos

Ene 2022

¿Te habías preguntado por qué la lectura hace que nos sintamos tan bien? Nosotros sí. Aquí, nuestras conclusiones

 

Leed, malditos

Foto de Water Journal

 

 

“De los diversos instrumentos inventados por el hombre, el más asombroso es el libro; todos los demás son extensiones de su cuerpo…Sólo el libro es una extensión de la imaginación y la memoria”. Mucha razón tuvo Jose Luis Borges al elevarlos a la categoría de asombrosos. Y no solo por ser el único instrumento inventado por el hombre que es una extensión de la imaginación, si no por su capacidad de poder producirnos una sensación placentera y de bienestar.

A todos nos ha pasado abrir un libro, inspirar el olor característico de las páginas recién abiertas, y perdernos durante horas entre las historias de los personajes. La sensación de una buena maratón de lectura es indescriptible. Pero, ¿por qué leer nos deja esa sensación de bienestar? Si solo esta introducción te ha despertado las ganas de leer y te pilla con la biblioteca temblando, te dejamos por aquí las 5 librerías de Madrid que ya deberías conocer para que vayas a por tu próxima lectura. De momento, te vamos contando cosas:

Vía de escape 

Melanie Green es profesora y parte del departamento de comunicación de la Universidad de Buffalo. En relación a que la lectura brinda disfrute y placer, dijo para un medio internacional que puede proporcionar un escape de aburrimiento o de estrés, además de ayudarnos a crecer como individuos: ‘La lectura nos ayuda a comprender e interactuar mejor con otras personas y mantener nuestro cerebro en forma. Las historias nos permiten sentirnos conectados con los demás y ser parte de algo más grande que nosotros mismos’ afirmó. 

Sacamos de su sentencia dos conclusiones principales: la lectura nos hace pensar y sentir de otras maneras como no lo habíamos hecho hasta ahora; y ayuda a saciar uno de las necesidades más primitivas del hombre: el sentido de pertenencia. 

Nuevos pensamientos

Cuando nos sumergimos en una historia, lo hacemos hasta tal punto, que nos fundimos con el personaje. Somos capaces de sentir sus emociones, e incluso meternos en su mente para plantear cómo debería actuar. Cuando leemos, pensamos y sentimos de forma diferente. E incluso somos capaces de renunciar a nuestros pensamientos, para asumir los de otra persona -personaje-. 

Un profesor de la Universidad de Toronto hizo una investigación con sus colegas. Todos leyeron la misma historia, solo que una parte de ellos leyeron la versión original, de ficción, y la otra parte, la versión de no ficción. Descubrieron que aquellos que leyeron ficción, experimentaron más cambios en sus rasgos de personalidad y sintieron más emociones que aquellos que leyeron la historia realista. 

Sentido de pertenencia

Leer satisface una necesidad básica e instintiva del ser humano: el sentimiento de pertenencia. Sentirse conectado con los demás hace que nos sintamos bien con nosotros mismos. Cuando leemos, estamos inmersos en una historia en la que intervienen unos personajes. Conocerlos a fondo, llegar a pensar como ellos, e incluso entenderlos, provoca ese sentimiento de pertenencia a un grupo, que el ser humano desarrolla por instinto. 

Es esa conexión social, imprescindible para el desarrollo de los humanos, lo que hace que encontremos en la lectura un espacio para lo placentero y el bienestar.