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Coach emocional: así ayuda en la salud de tus hijos

Mayo 2021
- Paula Martíns, Editora

Frustración, inseguridad o miedos son algunos de los problemas más frecuentes de la infancia y adolescencia. Estos expertos les ayudan a paliarlos.

Un coach emocional es la mejor guía de desarrollo personal

 

Las circunstancias que rodean a los niños durante su crecimiento pueden llegar a crear inseguridades irreparables. Lo que viven de pequeños marca su presente, pero también su futuro. Pero para tratar a tiempo su autoestima o cualquier otro problema siempre hay solución. Un coach empocional es el profesional que necesitas. Será el encargado de analizar su caso, de potenciar sus puntos fuertes y de aportar todas las claves que necesita para alcanzar su bienestar, pero también el de toda la familia. Descubre aquí cuándo debes contar con los servicios de un coach emocional y cuándo debes contratar a un psicólogo. 

Coach emocional para tus hijos
Coach emocional para tus hijos

 

 

Vivir sin preocupaciones, sin responsabilidades, no pensar lo que se dice o solamente enfadarse por querer jugar. Volver a la infancia es uno de los deseos que más se repiten en voz alta. Pero lo cierto es que a pesar de lo que puede parecer, los estudios demuestran que la infancia no es la etapa más feliz de nuestra vida sino que es un periodo de prueba y error en el que el aprendizaje juega un papel clave para nuestro desarrollo personal. Y según los profesionales de la psicología, son una amplia cantidad de inseguridades y miedos los que nacen en esta fase de la vida. Es la base que sostiene nuestras emociones futuras.

Por eso cada una de las enseñanzas que adquieren los más pequeños en sus primeros años son fundamentales para garantizar su bienestar. Y si en ocasiones la comunicación no es ni siquiera habitual ni fácil para algunos adultos, menos lo es aún para los niños. Cuando no se transmite la importancia de compartir los pensamientos con la familia, los problemas que son mínimos pueden llegar a ampliar su gravedad y a generar diversos sentimientos que, a causa de la frustración, llevan a tu hijo a comportarse en su día a día con impulsividad, miedo o rabia. Pero hacerlo no es fácil. Las circunstancias que generan este malestar son fruto de problemas que puede ver o escuchar en casa, de las exigencias y expectativas de los padres, de malentendidos con los amigos o compañeros del colegio o, incluso, de inseguridad con su propio cuerpo o en sus estudios. ¿Sientes que no estás haciendo todo lo posible por tus hijos? ¿o no sabes cómo hacerlo? Tranquilo, seguro que todo lo que está en tus manos ya está hecho. Si aún así necesitas un plus de ayuda, no te preocupes porque nosotros tenemos las claves que te ayudarán a cuidar emocionalmente de tu pequeño.

Autoestima y confianza, claves de bienestar

Es primordial inculcar a los pequeños pautas de desarrollo personal en las que la comunicación sea su canal principal de expresión. ¿Lo has intentado todo en casa y no consigues que tus hijos expresen sus emociones? La solución más efectiva es la de contar con los servicios de un profesional del coaching emocional. El experto en este terreno le enseñará los métodos adecuados que pondrán respuesta a sus problemas a través de las herramientas adecuadas para hacerlo. El cambio se notará con el paso de las sesiones y será, también, positivo para nutrir el bienestar de todos los miembros de la familia ya que estas sesiones desarrollan su talento, creatividad y objetivos. Verás los cambios enseguida y notarás cómo cada una de las reuniones del coach con tu hijo serán útiles para su crecimiento personal, igual que servirá de terapia también para vosotros, los padres. Lo sabemos: si tu hijo es feliz, tú lo serás incluso más. ¿Ya te estás imaginando lo bien que se puede sentir tras las sesiones? Te explicamos primero la diferencia entre coach y psicólogo.
Toma nota.

Diferencia entre coach emocional y psicólogo

Te preguntarás por qué no contar mejor con la ayuda de un psicólogo. También puedes hacerlo pero el coach lo que inculcará a tus pequeños será focalizar la atención en el aprendizaje a través de habilidades comunicativas que le ayuden a establecer objetivos y a conocer las claves que le llevarán al cambio para su desarrollo como persona. Se podría decir que el coaching trabaja el camino de las dificultades o retos, mientras que la psicología trata patologías o se enfoca directamente en el problema.

Las técnicas, los roles y los métodos que emplean ambos profesionales de la salud son diferentes. La psicología trabaja sobre problemas o síntomas de una alteración de la persona, mientras que el coach sería como un primer paso previo, una decisión que tomar cuando todavía el problema no es tan evidente y se busca motivar o animar al niño.

Complementar el trabajo del coach con el de casa será importante para su salud mental

Cuando decides confiar en un coach que ayude a tus hijos, debes saber también que el trabajo que existe de puertas adentro en casa debe complementarse con las sesiones de terapia del coach. Puedes pedirle consejos, pero será fundamental que trabajes la empatía con tus pequeños y que descubráis juntos diferentes maneras de mejorar su autoestima y de hacerles sentirse comprometidos con su entorno.

Es decir, el trabajo del coach será fundamental, pero el vuestro como padres primordial. Por eso deberéis ser capaces de escucharle cuando se anime a contar alguna historia y predicar sobre todo con el ejemplo a través de la educación, claves protocolarias de comportamiento, amor y atención.

Habla con ellos con frecuencia, respeta su forma de pensar, escucha sus deseos, transmítele buena energía, déjale su espacio y juega o comparte momentos de ocio junto a ellos. ¡Te lo agradecerá! En el futuro además, solo recordará esos momentos de diversión y complicidad Un coach emocional trabaja las dificultades y los retos , mientras que un psicólogo ayuda a solucionar patologías o síntomas.

 

 

 

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