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Sexo, vergüenza y pudor: estos son los momentos más incómodos en tus relaciones íntimas

Sep 2021
- Paula Martíns, Editora

Hacer demasiado ruido, ir al baño antes de empezar o ese botón que no se desabrocha. Las relaciones sexuales no son como en las películas.

No te avergüences: empieza a hacerle frente a estos tabúes

A pesar de la progresiva desaparición de los estigmas asociados al sexo, todavía quedan muchos prejuicios por romper en la intimidad de las relaciones. Más allá de las prácticas preferidas por cada una de las personas que vayan a compartir ese momento, existen otras comunes que todavía siguen preocupando a alguno de los implicados. Y sí: a todos nos pasa.

Toma nota y descubre cómo normalizarlas.

Momentos incómodos en el sexo
Momentos incómodos en el sexo

 

 

La comunicación, una vez más, vuelve a ser la clave principal en cualquier tipología de relación. De pareja, de una noche, de varias citas Tinder o esa persona con la que llevas años casado. Tener relaciones no consiste solo en sentir placer. Aunque este sea el principal objetivo, la intimidad pasa por transitar momentos incómodos, que a veces avergüenzan y de los que, además, nadie nunca te ha hablado. Porque lo ves en las películas con frecuencia, porque apenas no las estudiado en los libros de texto o porque solo conoces lo que te han comentado y las experiencias que tú mismo has vivido en base a lo que has aprendido, impregnado de un halo de mitos y tabúes que te impiden disfrutar al máximo.

¿Cuántas veces has sentido vergüenza practicando sexo? ¿Cuántas veces te has quedado con las ganas de practicar o de comportarte de una determinada manera que al final no te has atrevido por el "miedo a"? Piénsalo: seguro que muchas.

Sabemos que para que todo vaya bien y podáis disfrutar la experiencia al máximo tenéis que perder esos miedos e inseguridades. Es vital que le des la importancia justa y merecida a algunos comportamientos o aspectos que, quizá, te han preocupado hasta ahora. Pero tranquilo, no te preocupes, porque encontrar a una persona con la que encajar sexualmente es mucho más que lograr la conexión y el atractivo: significa poder complementarse bien, tener la misma visión y, sobre todo, entender que no siempre va a salir como en las películas. O mejor dicho, casi nunca (lo que no quiere decir que no vayas a disfrutar igual).

Se trata de concentrarse en el camino, de perder las inseguridades y de hablar y pedir en cada momento lo que necesites con pleno consenso. Responde a las necesidades de tu cuerpo, escúchalo y no sientas temor ante su comportamiento. Siempre y cuando la otra persona y tú estéis de acuerdo, adelante. Que empiece el juego...

De todos modos, como sabemos que en el sexo todavía existen velos por destapar y que hacerlo no es tan fácil como parece o como te han hecho creer. Te mostramos a continuación algunas de las cuestiones que más preocupan a las parejas o amantes a la hora de pasar a la acción. Eso sí, antes de seguir leyendo te ofrecemos una recomendación: son cuestiones sin importancia. La mayoría de ellas se pueden hablar y, otras, directamente pasan. Sigue leyendo, porque seguro que te suena más de una.

Hacer ruido

Llega el momento de máxima excitación y vuestros cuerpos chocan uno contra el otro. Se hace ruido. Como cualquier otra persona o cosa que choque contra algo, es imposible que el silencio se produzca. También es probable que el placer te haga gemir. ¿Y qué? Siempre que no parezcas recién sacado de una película de pornografía mainstream y molestes más de la cuenta hazlo. Responde a las necesidades de tu cuerpo. Déjate llevar, fluye y controla solo aquello en lo que te puedas cortar sin perder el deseo. Solo así disfrutarás mucho más (y mejor).

Ir al baño

¿Corta rollos? Puede, no te vamos a mentir, pero es imprescindible si quieres disfrutar del momento posterior. Ir al baño es vital. No solo te sentirás mucho más aliviado, sino que estarás centrando tu atención en lo que debes y, además, evitarás posibles imprevistos que puedan pasar. Cuando hayas vuelto del baño, si se ha enfriado el momento, hareís todo lo posible por retomar el capítulo por donde lo dejasteis. 

Pero del mismo modo que es importante ir antes de comenzar al baño, más aún lo es ir después a no ser que quieras tener una infección que te empuje a estar días con dolores de barriga y sin salir del retrete. ¡Y aún hay más! Bebe agua, mucho agua. Hay infecciones que debes prevenir justo en este mismo instante.

Desabrochar la ropa

¿Has esperado alguna vez que sea él o ella la que se quite su propia ropa cuando estás deseando comenzar tú el juego? Si lo has hecho probablemente sea por falta de valor. Sabemos que hay cinturones y sujetadores con botones que parecen estar pegados a la tela, y que el incómodo momento de tratar de desabrocharlo y no ser capaz pasa en muchas ocasiones. Tómatelo como algo gracioso, ríete y sigue intentándolo. No todo tiene que ser como en la televisión, sino que además del placer, la diversión debe ser un plus. Te ayudará a coger confianza y darle pistas a la otra persona para que, si hay próxima vez, quizás acuda a la cita vestido con ropa más...cómoda.

El ambiente y los olores

Puedes ambientar la habitación o la estancia con un aroma y hacer que todo sea mucho más especial, aunque todos sabemos que hay olores que no se pueden evitar. El mal aliento, por ejemplo, es algo que puede prevenirse, pero tras un buen rato juntos, si habéis cenado o lleváis ya muchas horas sin separaros, sentimos decirte que no hay remedio. Puedes llevar contigo siempre un cepillo de dientes y si tienes hueco antes o después nada más despertarte, ir al baño a limpiarlos. 

Ah, espera...¿no eres tú el que necesita ese cepillado de dientes? Pues retomamos la principal solución: díselo. La comunicación es la llave que necesitas para comenzar.

Una postura incómoda

Este problema suele ser uno de los más comunes. Se trata de divertirse, no de sufrir. Puede que hagas un movimiento que te resulte incómodo, que no te apetezca o que no te permita fluir libremente. Recuerda en todo momento que el acto sexual es cosa de dos y que si uno no está cómodo no disfrutara ninguno. No tengas miedo y propón tú una que te apetezca o simplemente acomódate y busca aquella en la que te sientas mejor. 

¿Te apetecen cosas nuevas? Coméntaselo. Hay muchas prácticas que se pueden llevar a cabo en pareja y no todo tiene que ser siempre ni en el mismo lugar, ni de la misma manera.

Inseguridades

Muy importante: olvida tus complejos. La otra persona está contigo porque os atraéis. En este momento dejan de existir todas tus inseguridades. Tengas más o menos pecho, los abdominales marcados o la barriguita cervecera, cabello en la axila o en la espalda o, una cara que, del calor, pareces un mapache. Te aseguramos que nada de esto va a importar. Sé libre, déjate llevar y no pienses en cosas que lo único que hacen es emborronar un momento de desconexión. Piensa que pocas veces te olvidas de todo tanto como en el sexo.